Tenerife

Para los jóvenes y con los jóvenes

Uno de los riesgos que conlleva la gestión de los asuntos públicos, independientemente del nivel competencial de la administración de turno, es el paternalismo. Es decir, la sobreprotección del administrado. Un fenómeno que se  basa en el entendido –mal entendido– de que el ciudadano es incapaz de discernir sobre sus propias necesidades y sobre la manera de afrontarlas. Esa actitud suele desembocar, de manera frecuente, en una toma de decisiones “unilateral” que, por propia definición, ya es parcial.
En los ayuntamientos, las administraciones más cercanas a los ciudadanos, hoy en día resulta impensable desarrollar cualquier plan, proyecto o programa sin contar con su opinión, un factor clave para el éxito de la gestión municipal. La participación ciudadana, en ese sentido, no es una opción, es una obligación. En el caso concreto de Santa Cruz, seguimos empeñados en promover una militancia activa de los vecinos en los asuntos de la ciudad, porque somos conscientes de que son ellos quienes mejor conocen la realidad del municipio y sus necesidades.
Ese proceder supone el reconocimiento del papel que juegan los ciudadanos como actores de la vida política municipal y no solo como “beneficiarios” de los proyectos públicos. En este marco de participación se entiende la constitución este año del Consejo Municipal de Juventud, un órgano que gozará de autonomía para asesorar al Ayuntamiento en todas las políticas y acciones dirigidas a este sector de la población y que nos permitirá avanzar en una gestión para los jóvenes y con los jóvenes.
Esta misma semana ya tuve la oportunidad de reunirme con representantes de más de medio centenar de asociaciones, además de algunos otros a título individual, para explicarles el proyecto y su alcance. Cualquier entidad que trabaje con jóvenes podrá formar parte del Consejo, que estará abierto a sociedades, empresas, clubes deportivos, asociaciones de padres y madres de alumnos, entidades del tercer sector y otros colectivos.
En el Consejo no tendrán cabida ni políticos, ni técnicos municipales, porque pretende la máxima independencia y libertad de acción y de planteamientos. No habrá paternalismo; lo que está haciendo el Ayuntamiento es impulsar los trámites para su constitución y entregar a las asociaciones un borrador de proyecto de estatutos para que lo valoren y tomen las decisiones que crean oportunas.
Eso, sí el Ayuntamiento tomará nota de sus aportaciones, que se incorporarán a las decisiones que en éste ámbito competencial adopte. Ni el Consejo de la Juventud ni ningún otro órgano de participación ciudadana de los que ha promovido o promoverá la Corporación municipal van a ser convidados de piedra. Se crean precisamente para tener en cuenta sus opiniones, en la convicción de que no es posible diseñar una ciudad sin escuchar a los ciudadanos, que son, en definitiva, su propia esencia.
El Consejo de la Juventud, en todo caso, es una iniciativa más de las que ahora mismo tenemos en marcha para atender a este importante sector de población, que se verá implementado con un Plan de Intervención Juvenil en los barrios. Además, en los próximos meses también abriremos la primera Casa de la Juventud del municipio, en la llamada Cása Lázaro, de El Toscal.
Los jóvenes cuentan y queremos contar con ellos para construir la ciudad del futuro que, sin duda, les pertenecerá.
José Manuel Bermúdez Esparza

Alcalde de Santa Cruz de Tenerife

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