Mis razones…

Quería poner un título más largo pero por no herir susceptibilidades, por lo que lo dejo así como está ahora. Quizás el otro era muy “guerrero” y el lector hubiese leído este escrito a la defensiva.

En esta ocasión yo voy a dar mis razones del por qué me ido, de forma individual, unilateral e irrevocable, de la murga Los Trabas.

No iba a decir nada, iba a dejar morir la situación ahí, a que se desvaneciera en el foso del olvido. No obstante, he recibido mensajes de ex-compañeros de la murga enfadados conmigo, tanto por Twitter, Facebook y Whatsapp. Obviamente, no quieren entender mis razones. Dicen que vaya a la murga y les explique mi comportamiento.

Lo siento, chicos, pero ir a ese local, actualmente, en mi posición, es como ir voluntariamente a mi lapidación. Y como ustedes comprenderán, no lo voy a permitir.

Aquí no es plan el dar nombres. No se preocupen, que aquí tienen el anonimato asegurado. Pero, por esos mensajes recibidos, es que voy a decir por qué me fui de la murga.

Han pasado muchas cosas, sin embargo, voy a enumerar las que para mi son las más importantes.

Yo no me cosidero superior a nada ni a nadie

El que les haya dicho eso, es porque, primero, viendo lo visto no me conocen y, segundo, que el que lo dijo, obviamente, quiere poner a la murga en mi contra.

Yo nunca he hablado mal de la murga, ni lo haré. De la murga no.

Lo que sí estoy molesto es “con personas”. Con algunas personas SÍ estoy molesto. Ya no tanto molesto, sino decepcionado.

Cuándo nació mi intensión de irme

Mi intensión de irme fue la primera vez que lo anuncié en el Whatsapp.

Eso fue, por si no recuerdan, cuando el día siguiente de salir el artículo “Con el Carnaval en las ondas” en El Día que escribió Humberto Gonar sobre Ritmo Carnaval Radio, la radio tuvo un problema técnico y se armó (o lió) la que nadie fuera del entorno se puede imaginar.

Cuando yo pedí hablar con uno de los compañeros de los que estaba más enfadado, para explicar la situación y que se diera cuenta de que el problema era del servicio y no nuestro, o no quiso hablar conmigo, o me obvió, o vaya usted a saber… No voy a poner adjetivos porque no estoy hablando mal de nadie, solo estoy dando mis razones.

Al no recibir respuesta de nadie, fue ahí cuando exploté y decidí dejarlo todo.

20130115Asocié a la murga con un partido político

Tengo más de dos años yo sólo con la cuenta de Twitter, Facebook y cuanta red social le he abierto a la murga. Yo tengo mi manera de ser como “Community Manager”.

Cada vez que le decía a la murga algo de Twitter siempre era como yo considerara.

Un día lancé una pregunta por Twitter que decía algo así:

Si pudieras votar por el nombre en vez del partido, por quién votaría

Esa fue la pregunta desde el Twitter de Los Trabas. Yo, desde el mío personal, respondí que por: Carlos Alonso y Efraín Medina, que por nadie más.

Pues bien, me “reclamaron” para que no hiciera más eso porque, aún usando mi cuenta personal, se estaba asociando a la murga con un partido político.

Y yo me pregunto… ¿Ese acto “casi privado” que le hicimos tanto a Carlos Alonso, Efraín Medina, Raúl García y Humberto Gonar, eso qué fue? Lo llamamos “desayuno entre amigos“. ¿Se recuerdan o no?

Ellos fueron muy generosos en venir y la murga se sintió honrada en que vinieran a vernos cantar.

No entiendo por qué entonces no era “asociar” y ahora sí…

La gota que derramó el vaso

Esta va a ser la última razón que voy a dar. Y no doy más por la sencilla razón de que no quiero que este escrito dure 14 horas en leerse.

Cuando me pidieron que volviera, me dijeron que me lo había tomado a mal, y cosas por el estilo.

Una vez que regreso, me vuelven a dictar pautas sobre qué decir, qué no decir, cómo tweetear, y en fin, me dan las instrucciones, pero siempre rematando que “como tú lo veas. Eso sí, la murga quiere esto”.

Yo ahí no me iba a meter. Esa cuenta la abrí para la murga, y si la murga quiere cambiar, no soy yo quién para decirles que no.

La gota que derrama el vaso es que cambiaron las contraseñas de casi todo, o todo, y pasaron dos o tres días y yo esperando a que me dijeran que las habían cambiado y nada.

Ellos tomaron la decisión de cambiar las contraseñas, lo correcto es que ellos me lo notifiquen.

Si me querían quitar como Community Manager, hombre, lo correcto es que me lo digan. No me vengan diciendo que “fue que se nos olvidó decirte lo de los cambios de contraseñas” cuando se supone que yo soy el que maneja todo eso.

Palabra final

Repito, tengo más para contar pero creo que no viene al caso.

Mi dos años en la murga fueron estupendos. Es más, agradezco que le hayan dado a este extranjero la oportunidad de vivir el Carnaval desde dentro, cosa que jamás me hubiese imaginado de no ser por la murga y por ello me siento un privilegiado.

Pero yo creo que hay maneras de hacer las cosas.

Ahora vendrán algunos a decirme que así como estoy haciendo no se hacen las cosas tampoco. Pero amigo, es que nadie me quiso hablar ni responder en su momento. O sea, que ¿tengo que armar la de San Quintín para que me escuchen? Pues no, señores.

Yo así no sigo.

Y si esto es motivo para que ninguna murga me acepte en sus filas en el futuro, pues agua y ajo para mi. Pero, insisto, yo pienso que como ustedes (algunas personas de Trabas, repito) han actuado conmigo tampoco se hace.

Hago esto por no haber querido hablar ustedes conmigo en su momento.

Por mi, esto queda hasta aquí. Deseo a la murga todo lo mejor y a la radio también.

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